Tercer día del año y primero de clases. El número tres siempre fue mi número favorito junto con el ocho, así que esperemos que me dé suerte.
Llego a clase de matemáticas y me encuentro, sentado a mi lado, al que debe ser el chico más guapo de todo el instituto. Mi boca se abre en un gesto de profunda sorpresa. Dios mio...
Sacudo la cabeza con brutalidad. Tengo que aprender de mis errores, y ellos me han enseñado que no te puedes esperar nada bueno de un tio guapo.
Me siento en mi sitio con brusquedad, ahora profundamente irritada por tener que sentarme a su lado.
-Hola- me tiende la mano acompañada de una sonrisa. Yo me limito a mirarla con asco y a girar de nuevo la cabeza hacia la puerta, a la espera de que llegue la profesora. Él retira la meno lentamente mientras suelta una leve carcajada. ¿De qué coño se rie?
-Eres muy dura, ¿eh?- me sigue hablando. De acuerdo. Pausa. ¿Este chico es gilipollas? Voy a enseñaros una lección de vida. Dura, sí, pero cuanto antes la aprendáis mejor. Si le hablas a una persona y te mira con asco, no sigas hablando. Ella no quiere hablar contigo. ¿Hay que ser más claro?
>Es mi primer día de clase, ¿no podrías ser más amable?- Y sigue. Sí, definitivamente es gilipollas. O quiere que le patee el culo.
Una animadora pasa a mi lado para coger un libro y le sonré, guiñándole un ojo. Puaj. Pasa de nuevo con el libro en la mano y suelta un "negra de mierda" mal disimulado entre carraspeos.
Se me olvidó decíroslo. Soy negra. Mi padre es negro y mi madre blanca. Mi hermana salió blanca y a mí me tocó ser negra. No me malinterpretéis, no me quejo, me encanta ser así y no daría nada por cambiarlo. Aunque a menudo me tengo que enfrentar a comentarios racistes. Pero no importa porque si me caracterizo por algo es precisamente por mi pasividad absoluta.
Seguramente ya haya algún sucio racista que ya haya dejado de leer. Al menos es original, ¿no? ¿Qué libro conocéis en el que la protagonista adolescente sea negra? (No me valen biografías de gente como Rosa Sparks o algo así).
Al fin, Pig-Rose entra por la puerta, entre sonoros jadeos acompañados de una respiración silbante. Pig-Rose es la profesora de historia. Es gordita y siempre lleva vestidos de frutas. El de hoy es de cerezas. No le puse el nombre Pig-Rose con mala leche, pero es la persona más parecida a un cerdo que he visto en mi vida, en serio. Y como se llama Rose, el mote vino rodado.
-Creo que hay un alumno nuevo-dijo con desgana. Arrastra las palabras siempre que habla, como si fuese superior y con solo abrir la boca produjese un enorme esfuerzo por hablarnos, como si tuviésemos que sentirnos agradecidos de que se dirigiese a nosotros.-Sal y presentate.- Le hace un gesto de la mano a mi compañero para que suviese al estrado. Él obedece y sube. Suspiro general de todo el género femenino de la clase excepto, (sí has acertado), yo. Irónicamente soy la rarita por no babear.
Fíjense, durante tantos años la mujer ha luchado, mordido, arañado, por conseguir una identidad, un derecho, un pedazo de libertad... y para ser arrastrado por todas las mujeres de mi instituto en un segundo, mientras se somenten al chico nuevo. Cada vez le odio más.
Lo definiré brevemente: rubio, ojos azules, alto y con una actitud de "yo soy el jefe" escondida tras una amable sonrisa, además de un enorme ego guardado en los bolsillos, donde tiene las manos en estos momentos. Todos son iguales. Si no fuese por el físico ni los diferenciaría.
-Mi nombre es Will. Vengo de ...........- No recuerdo el nombre de la ciudad, pero lo cierto es que no la debe de conocer ni Peter, a juzgar por las caras de todo el mundo.- Sí, es raro que me trasladen a mi tad de año, pero es lo que hay- dice, provocando la risa coqueta de todas las chicas. ¿Le están escuchando siquiera? ¡No tiene gracia!- Y no creo que os interese demasiado mi vida, así que... ya está.- Sí, es cierto, no nos interesa tu vida, me dan ganas de decirle. Pero debo de ser la única, porque mis compañeras están totalmente embobadas con él y deseando que siga hablando. Incluso Emily. No, Em... Me siento como si la hubiese perdido. Traidora...
Da una palmada al finalizar mirando a la profesora que casi se ha quedado dormida encima de la silla, y viene a sentarse a mi lado.
-Pues empecemos con la clase...- dice Pig-Rose, con tono de ser la peor noticia del mundo.- La Segunda Guerra Mundial. ¿Dónde nos quedamos?
Podría escribir también todo lo que dijo sobre la Segunda Guerra Mundial, pero lo cierto es que en ese momento dejé de escuchar. Así que, si te interesa, métete en Google y míralo. A mí me da igual.
-No tengo el libro- dice Will levantando la mano. Oh Dios Mio. Acaba de decir las cuatro peores palabras posibles. Como le pongan a mi lado...
-Junta tu pupitre con Victoria y corpartid su libro- dice Pig-Rose. La miro con odio. Lo del mote se ha convertido en algo personal.
-Bueno, parece que tendrás que dejar tu inexplicable odio hacia mí para otro momento, compañera de libro-dijo con burla y una sonrisa encantadora.
-O sencillamente te ignoro mientras tú lees de mi libro-le replico con una falsa sonrisa y poniendo los ojos en blanco.
-¡Vaya, al fin me hablas!-dice alzando los brazos al cielo.-Eso es un principio.
-No te acostumbres.-Y vuelvo a escuchar en clase, mientras él me mira con curiosidad, haciéndome sentir incómoda.
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